sábado, 13 de agosto de 2011

Niebla

Un instante, un segundo ¿cuan importante e insignificante?
Un mundo azul se abalanza sobre ti...
¡Cuidado!, que el precipicio es alto...
¡Cuidado!, no quiero que caigas...
Un instante, un segundo ¿Cuan importante e insignificante?
decisiones y situaciones te pueden abrumar,
más, ¿qué a de ocurrir nuevamente en ese lugar?
creíste que todo pasaría...
¿y tus decisiones? ¿Donde has perdido tus alas?
Nuevamente estás atrapada, en un huracán de emociones..
Nuevamente estás atrapada... ¿porque insistes en mirar atrás?
NO!... espera, estás avanzando... pero el reloj esta en sentido anti horario...
Un instante, un segundo ¿cuan importante e insignificante?
Descubrelo, solo estas a tres pasos...

Quiero

Quiero aprender.....
A ser fuerte sin ser rudo,
Ser amable sin ser débil,
Aprender con orgullo sin arrogancia,
Aprender a ser gentil sin ser suave.
Ser humilde sin ser tímido,
Ser valioso sin ser agresivo,
Ser agradecido sin ser servil,
Meditar sin ser flojo.
Por eso señor te pido....
Dame grandeza para entender,
Capacidad para retener,
Método y Facultad para aprender,
Sutileza para interpretar,
Gracia y abundancia para hablar.
Dame acierto al empezar,
Dirección al progresar
Y perfección al acabar. 

Hey tú

Ironía, desprecio, insatisfacción, sentimientos de destierro invaden la oscura habitación,
un solo deseo cruza la puerta, es el fin del pasadizo, el fin de tu melancolía...
Hey tú que te crees tan valiente...
Hey tú que te crees inteligente...
el preámbulo se hace cada vez mas fuerte, tus misterios, tu vida, tu muerte...
porque finges que vienes a buscarme,
Te conozco
tu corazón, tu mente...
un abismo inmenso no separa, pero confía...
con el tiempo la lluvia, y el viento recuñaran la roca,
estaremos juntos nuevamente...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Tan solo hoy

Quizás es cuando los Hombros manchados de remordimiento, hablan al oído, como voces en dos tiempos.


por eso sacudamos de ellos la melodía que ensordece, y gritemos en volumen mudo al frió sol de verano♫

Dignidad

Porque, a fin de

 cuentas, solo 
los arboles, saben morir de pie.